sábado, octubre 15

Casi 200 naciones firman acuerdo para reducir uso de gases HFC de efecto invernadero

KIGALI (Reuters) - Cerca de 200 países firmaron un acuerdo vinculante para reducir los gases de efecto invernadero usados en refrigeradores y aires acondicionados, un paso importante para combatir el cambio climático que generó una ovación al ser anunciado el sábado.

El acuerdo, que incluye a las dos economías más grandes del mundo -Estados Unidos y China-, dividió a los países en tres grupos con diferentes plazos para recortar el uso de gases hidrofluorocarbonos (HFC) generados por las fábricas, los cuales son 10.000 veces más potentes que el nocivo dióxido de carbono.

"Es un avance monumental", dijo el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, al retirarse del encuentro en Kigali, la capital de Ruanda, en la noche del viernes.

Según lo acordado, las naciones desarrolladas, incluida gran parte de Europa y Estados Unidos, se comprometieron a reducir progresivamente el uso de los HFC, comenzando con un recorte del 10 por ciento al 2019 y llegando al 85 por ciento para el 2036. Muchos países ricos ya han empezado a reducir su uso de HFC.

Dos grupos de naciones en desarrollo congelarán la utilización de los gases ya sea para el 2024 o el 2028, y desde ahí en adelante lo reducirán gradualmente.

India, Irán, Irak, Pakistán y los países del Golfo Pérsico cumplirán más tarde el plazo, ya que rechazaron hacerlo antes argumentando que tienen clases medias en rápida expansión que quieren equipar sus casas con acondicionadores de aire. India señaló además que teme dañar a sus pujantes industrias.

"El año pasado en París prometimos mantener el mundo a salvo de los peores efectos del cambio climático. Hoy estamos avanzando en esa promesa", dijo el jefe de Medio Ambiente de Naciones Unidas Erik Solheim en un comunicado, refiriéndose al acuerdo climático de París del 2015.

A diferencia del acuerdo de París, el pacto sellado en Kigali es legalmente vinculante, tiene plazos específicos y cuenta con el compromiso de los países ricos de ayudar a las naciones más pobres a adaptar sus tecnologías.

Según científicos, una rápida reducción de los gases HFC podría ser una contribución importante para desacelerar el cambio climático, evitando quizá 0,5 grados Celsius del aumento estimado de las temperaturas mundiales promedio para el 2100.


La comunidad internacional adoptó este sábado en Kigali un acuerdo con miras a la eliminación progresiva de los hidrofluorocarbonos (HFC), unos gases de efecto invernadero considerados muy nocivos para el clima, pero algunos países irán más lentos que otros.
"El año pasado en París (durante la COP21), prometimos proteger al mundo de los peores efectos del cambio climático", afirmó el director del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Erik Solheim, citado en un comunicado. "Hoy honramos esta promesa".
Jurídicamente vinculante, el acuerdo de Kigali supone un paso importante en la lucha contra el calentamiento climático y permite dar una señal positiva a menos de un mes de la próxima gran conferencia anual sobre el clima (COP 22) en Marrakech (Marruecos).
Alcanzado después de una noche entera de negociaciones, el acuerdo que introduce una enmienda al Protocolo de Montreal sobre la protección de la capa de ozono fue ampliamente celebrado, aunque algunos lamentaron que países como India o los del Golfo decidieran iniciar su transición más tarde que otros.
"A lo mejor no es totalmente lo que deseamos, pero sigue siendo un buen acuerdo", declaró el representante de las Islas Marshall, Mattlan Zackhras.
La eliminación de los HFC, usados en frigoríficos y aparatos de aire acondicionado, es un tema espinoso para India e hicieron falta varias reuniones bilaterales el viernes, con entre otros la participación del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, para desbloquear las conversaciones.

- 'Primera prueba seria' -

AFP / Cyril Ndegeya
Los asistentes al 28º encuentro de las partes del Protocolo de Montreal escuchan el discurso del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, en Kigali el 14 de octubre de 2016
El calendario adoptado este sábado prevé que un primer grupo de países, los llamados "desarrollados", reduzca su producción y consumo de HFC un 10% antes de finales de 2019 en relación a los niveles de 2011-2013, y un 85% antes de 2036.
Un segundo grupo de países "en vías de desarrollo", entre ellos China -el mayor productor mundial de HFC- y los africanos, se comprometió a iniciar su transición en 2024. Deberán alcanzar una reducción del 10% con respecto a los niveles de 2020-2022 para 2029 y del 80% para 2045.
Un tercer grupo de "países en desarrollo", incluidos India, Pakistán, Irán, Irak y los países del Golfo, no empezará por su parte hasta 2028, para llegar a una reducción del 10% con respecto al período 2024-2026 en 2032 y de 85% en 2047.
"Es una vergüenza que India y un puñado de países eligieran un programa más lento", denunció la oenegé Christian Aid, que agregó sin embargo que la comunidad internacional en su conjunto había "superado su primera prueba seria" en materia de política climática desde la COP21.
Con el pacto de París, la comunidad internacional se comprometió a actuar para contener el aumento de la temperatura media a menos de dos grados centígrados respecto a la era preindustrial y a continuar los esfuerzos para limitarla a 1,5ºC.
La eliminación de los HFC, también utilizados en algunos aerosoles o en la fabricación de espumas aislantes, podría reducir en 0,5 ºC el calentamiento mundial de aquí a 2100, según un estudio publicado en 2015. Para 2030 permitiría evitar cada año hasta 1,7 gigatoneladas de equivalente de CO2, es decir las emisiones de Japón.
- Alternativas -
Los HFC son unos gases de efecto invernadero sumamente dañinos, proporcionalmente mucho peores que el dióxido de carbono, y las emisiones aumentan a un ritmo del 10-15% por año.
Se utilizan desde los años '90 en sustitución de los CFC (clorofluorocarbonos), principales responsables de la destrucción de la capa de ozono.
Aunque son buenos para el ozono, son desastrosos para el clima. Según Paula Tejón Carbajal, de Greenpeace, el acuerdo de Kigali solo tendrá éxito si la comunidad internacional opta por soluciones de recambio que preserven el medio ambiente.
Los participantes confirmaron, además, sus compromisos para financiar la transición. A finales de septiembre, 16 países y 19 organismos y donantes privados reunidos en Nueva York prometieron una ayuda de 80 millones de dólares para los países en desarrollo.
El coste de la transición, valorado en varios miles de millones de dólares a escala mundial, volverá a discutirse a finales de 2017 en el marco del Protocolo de Montreal.